Preparación para la lactancia materna

Consejos prácticos para la lactancia materna
La lactancia materna es mucho más que sólo una forma de alimentar a tu bebé. Se crea un vínculo único entre tú y tu bebé, que proporciona muchos beneficios que se extienden a la vida futura de tu hijo. La lactancia materna es un aspecto clave de la nutrición en los primeros años de vida y tiene un impacto importante en la salud futura de tu hijo.
 
Estos son algunos consejos para tener en cuenta mientras te preparas para la lactancia materna:
  • Tus pechos no necesitan ninguna preparación física –la mayoría de las madres pueden dar de lactar, sin importar el tamaño o forma de sus senos.
  • Aprende todo lo que puedas sobre la lactancia antes de comenzar. Asiste a clases prenatales, habla con tu médico o visita un grupo de apoyo a la lactancia para que te aconsejen. También puedes encontrar una gran cantidad de información acerca de la lactancia materna en nuestra sección sobre lactancia materna .
  • Necesitarás algunos sostenes de lactancia, pijamas de fácil acceso a las mamas, discos absorbentes de lactancia y crema de lanolina para aplicarte después de dar de lactar.
  • Los extractores de leche, las almohadas para amamantar, etc., se pueden comprar, si lo deseas, en una fecha posterior.
  • Amamanta a tu hijo tan pronto como sea posible después del parto, de preferencia dentro de la primera hora después del nacimiento, ya que el bebé está muy alerta en este momento y el contacto temprano piel a piel fomentará la unión madre-hijo.
  • Pregunta a tu profesional de la salud o a un asesor en lactancia para que te ayude durante las primeras ocasiones en que alimentes a tu bebé.
  • Mantén a tu bebé en tu propia habitación y aliméntalo según lo pida. Mantener al bebé cerca en los días posteriores al nacimiento es importante para hacer que se establezca tu flujo o suministro de leche.
  • Es normal que al principio tu bebé se alimente de 8 a 12 veces por día. El estómago de tu bebé recién nacido es sólo del tamaño de una pequeña bolita, de manera que las tomas de lactancia tienen que ser cortas y frecuentes.
  • Evita dar a tu bebé algún biberón o chupones, ya que la técnica de succión es diferente, y puede originar confusión con el pezón.
  • Come una dieta saludable , incluyendo 1 a 2 porciones de pescado graso y productos lácteos.
  • Bebe al menos 2 litros de líquido cada día.
  • Para evitar daños y sensibilidad a tu pezón, siempre interrumpe la succión al final de amamantar introduciendo tu dedo suavemente entre el seno y la boca de tu bebé. Si la alimentación es dolorosa, detente, consigue ayuda, y comienza de nuevo. Además de la sensibilidad leve al comienzo de dar de lactar, el dolor significa que tu bebé no se prende correctamente.
  • Duerme cuando el bebé duerma, preferiblemente juntos.
  • Pide ayuda y el apoyo de tu pareja, familia, amigos, y al grupo local de lactancia materna, ya que pueden ayudarte a ti y a tu bebé a continuar la lactancia materna y superar cualquier problema que puedas tener a lo largo del camino.
Recuerda que el esfuerzo que haces para amamantar a tu bebé vale la pena. No sólo es el mejor alimento que puedes dar a tu bebé, sino que además la lactancia materna es un momento especial para que tú y tu bebé establezcan un vínculo afectivo que durará toda la vida.
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