Preparación para el parto

Selecciona a tu acompañante en el parto
Es completamente natural sentirse nerviosa por dar a luz; sin embargo, tener a alguien ahí para apoyarte puede hacer una gran diferencia en tu experiencia. Así que tómate tu tiempo para escoger tu acompañante correcto para el parto, alguien que te haga sentir tranquila y apoyada.

¿Cómo puedes prepararte para el parto?
¿Parto natural? ¿Parto en el agua? ¿Parto en el hospital? Ahora es el momento de pensar en escribir tu plan para el parto. No importa qué tipo de parto tengas en mente, tener un plan de parto por escrito es una muy buena idea. Será útil investigar y analizar tus opciones en detalle con tu acompañante de parto y tu médico para que puedas estar mejor preparada cuando comience el trabajo de parto. Sólo ten en cuenta que las cosas pueden cambiar en el último minuto, por lo que tendrás que estar abierta a que tu plan de parto pueda cambiar si es necesario.

También es una buena idea hacer un recorrido por las instalaciones del hospital o maternidad (si no vas a dar a luz en casa) como parte de tu preparación prenatal. Debes familiarizarte con el lugar donde todo va a suceder en ese día.

Controles médicos al final de tu embarazo
En los embarazos normales, tus controles médicos prenatales desde la semana 36 hasta el parto pueden ser cada dos semanas. Durante estas citas, el médico comprobará el tamaño y la altura de tu útero para estar seguro que tu bebé está creciendo adecuadamente. Se verificará tu presión arterial, así como la orina, para revisar los niveles de azúcar y proteínas y signos de infección.
 
Además, cuando se acerca la fecha prevista del parto, se verificará la posición del bebé. Por ejemplo, si tu bebé se presenta con la cabecita hacia arriba (llamada “posición de nalgas”), puedes hacer una cita para que consultes a una obstetriz. Si tu bebé permanece en la posición de nalgas después de 35 semanas, las opciones incluyen la cesárea, o la posibilidad de tratar de hacer que tu bebé dé un giro. Esto se conoce como Versión Cefálica Externa (VCE – Giro Manual del Feto). Es poco probable que el bebé vaya a girar por su cuenta, por lo que tendrás que analizar tus opciones de parto con tu médico. Sin embargo, en última instancia es tu médico quien tendrá que tomar la decisión sobre qué opción es la más adecuada para tu bebé en el momento del nacimiento.
 
¿Cómo se va preparando tu cuerpo para el parto?
En la última etapa del embarazo, el bebé se mueve hacia abajo en la pelvis en preparación para el nacimiento, por lo que tu útero estará presionando menos sobre el diafragma y respirar será un poco más fácil. Sin embargo, a medida que tu útero a su vez presiona más sobre la vejiga, es posible que tengas la necesidad de ir corriendo al baño cada dos minutos.
 
Trata de ser paciente
Las últimas semanas del embarazo pueden parecer como un largo camino sin final a la vista. Ten en cuenta que la fecha de parto prevista de tu bebé es sólo un estimado. Es igual de probable que se produzca hasta 14 días antes o después de esa fecha de parto. De hecho, en realidad sólo alrededor del 5% de los bebés nace en la fecha prevista.
 
Tu médico puede sugerirte inducir el parto si el embarazo ha continuado durante el tiempo suficiente. Algunas mujeres agradecen la inducción, mientras que otras desean evitarla. Asegúrate de comunicar tus deseos; incluirlos en tu plan de parto es una buena idea. Si a las 40 semanas tu bebé no ha nacido, tu médico será informado y se puede establecer una fecha de inducción - por lo general justo antes de las 42 semanas – la cual se cancelará si el bebé llega antes de esa fecha.

Trabajo de parto y nacimiento

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